Los avances tecnológicos traen consigo muchos cambios a nivel social, económico y educativo, que afectan las actividades cotidianas de las personas y el ámbito laboral no es ajeno a estas afectaciones; es así como muchos puestos de trabajo han comenzado a sufrir transformaciones para adaptarse a la nueva realidad, mientras que otros han comenzado a desaparecer, y muchos serán la promesa laboral para el futuro.

Según investigaciones realizadas por el instituto McKinsey Global, sobre las profesiones del futuro, se pueden mencionar algunas que tendrán éxito.

Creadores de contenido: son aquellas personas que viven de producir contenido para Internet, también conocidos como influencers digitales.

Guardianes del clima: la economía verde permitirá la aparición de nuevos oficios como, trazador de productos y servicios para controlar la huella de carbono o agricultor vertical de cultivos hidropónicos en las ciudades.

Curadores de memoria: estarán encargados de crear espacios virtuales con los recuerdos de las personas que sufren alguna enfermedad cognitiva.

Detectives de datos: serán los encargados del trabajo con Big Data, manejando los datos masivos de la red.

Gerentes de negocios IA: la inteligencia artificial manejará las empresas del futuro y los gerentes serán expertos en ventas y aprendizaje automático.

Turismo virtual: el futuro está destinado a viajes ficticios creados por desarrolladores de apps, videojuegos 3D y realidad virtual.

Consejeros en fitness: serán asesores en cuidado del cuerpo y vida saludable, con conocimientos en psicología, nutrición y moda virtual.

Desarrolladores del transporte inteligente: ingenieros especialistas en vehículos ligeros y automatizados, con otras fuentes de energía.

Docentes virtuales: de cara al futuro, los docentes ampliarán su perfil humanista, serán mucho más competentes en el ámbito digital y en nuevas metodologías de enseñanza, apostando por la educación integral de sus estudiantes.

Pero no solamente se necesitarán habilidades técnicas para enfrentar estas nuevas profesiones, también se requieren otro tipo de capacidades y competencias en los trabajadores como son: resolución de problemas complejos, pensamiento crítico o inteligencia emocional, capacidad de negociación, adaptabilidad, creatividad e iniciativa, por citar algunas.

Todo esto trae consigo nuevos retos; siendo importante mencionar que según el informe The Future of Jobs (2016) el 65% de los niños que entran hoy a la educación primaria terminarán trabajando en empleos que no existen todavía. Bajo esta premisa es necesario preparase para estar a la vanguardia de los avances tecnológicos, y es ahí donde la educación tiene un papel fundamental en esta cuarta revolución industrial: preparar a los profesionales del futuro con habilidades especiales para afrontar los nuevos retos. La clave del empleo del futuro no está en la aparición de nuevos puestos de trabajo, sino en que una gran parte de los que ya existen se transformen e integren personas competentes hacia la era digital.

SONIA ELENA GODOY HORTÚA